En tiendas de ropa, calzados, ópticas y joyerías es común que el cliente se lleve las piezas para probar en casa. El problema aparece cuando eso se anota en un cuaderno: no se sabe qué salió, cuándo vuelve ni qué se vendió de verdad.
Qué tiene que quedar registrado
- Las piezas que salieron, con cantidad y precio.
- El cliente que las llevó.
- La fecha en que salió.
Entregá un comprobante
Un recibo con la lista de piezas evita discusiones: el cliente sabe qué se llevó y vos sabés qué tiene que volver.
Cerrá la condicional como venta
Cuando el cliente vuelve, lo que se queda se convierte en venta y lo que devuelve vuelve al stock. Puede quedarse con algunas piezas y devolver el resto: el cierre parcial es lo más común.
Mirá el historial
Con todo registrado, sabés qué clientes devuelven siempre y cuáles compran, y qué condicionales hace mucho que están abiertas.
